jueves, 4 de junio de 2015

La increíble historia del rescatista de animales que recorrerá Argentina en bicicleta y con su perro



LAS MASCOTAS, ESE AMOR INCONDICIONAL
Federico Sordo es el creador de“Cascote, un perro macanudo”, una fan page en Facebook con más de 55 mil seguidores que ayuda a encontrarle hogar a perros y gatos. Ahora va por más y viajará de Ushuaia a La Quiaca dando charlas y talleres sobre los derechos de los animales.






  • Silvina Darago
El dicho “pequeños actos pueden generar grandes cambios” a Federico Sordo le cabe a la perfección. Este diseñador gráfico de 31 años un día abrió la puerta de su casa y sin darse cuenta, se topó con el causante de un giro impensado en su vida: un perro abandonado.
“Me encontré con un perro acostado en la alfombra de entrada al edificio. Lo entré y como estaba bastante cascoteado, tenía sarna, dermatitis y otras cosas con ‘itis’, le puse de nombre Cascote”relata Federico sobre aquel encuentro que fue hace más de tres años.













A partir de ahí, se embarcó en una causa para ayudar al animal que terminó cambiando sus ideas, gustos y manera de vivir, pero el primer paso era curarlo: “Había gastos de alimentos y medicamentos que había que cubrir, pero estábamos a fin de mes y si bien yo me había hecho cargo de los primeros costos, me había quedado sin resto para seguir con el tratamiento”.

Aunque con un poco de vergüenza, Fede le pidió ayuda a sus compañeros de trabajo, familiares y amigos, que sin dudarlo colaboraron con la salud de Cascote. Y en lugar de mandarle un mail a cada uno para ir contándoles los avances de la recuperación o compartirles los tickets de los gastos, decidió abrir una página en Facebook“Cascote, un perro macanudo”.
La fan page, que tiene una estética original y divertida porque su creador trabajaba en una agencia de publicidad, creció rápidamente:“De un día para otro empezó a expandirse ese círculo de familiares y amigos y empezó a escribir gente que quería colaborar”, continúa el actual dueño de BarónUn par de meses después y cuando la veterinaria le dio el alta, Cascote fue adoptado y la comunidad ya tenía más de 1000 seguidores. Y si funcionó con uno, ¿por qué no seguir ayudando?
Eso pensó Sordo, quien a partir de ahí comenzó a dedicarle cada vez más tiempo a ayudar a los animales a encontrarle un hogar y curarlos de diversas enfermedades. La página siguió creciendo hasta que se formó un equipo, y en ese período también se sucedieron muchos cambios en la vida de este hombre que cuida con devoción a sus mascotas: pasó de ser vegetariano a vegano y dejó su trabajo en una agencia de publicidad porque muchos de los productos se testeaban en animales.
Por supuesto, no fue tan fácil el camino recorrido. Se hizo paseador de perros, pero “hubo momentos de mucha lluvia”, cuenta al recordar cuando debía decidir si comer o pagar el alquiler. Y destaca que en esas situaciones tuvo el apoyo de sus familiares y amigos que le daban fuerza para continuar con su objetivo, el amor por los animales.
Actualmente, Federico encontró una modalidad de trabajo freelance que le permite tener tiempo y energía para dedicarse al crecimiento de la página, que ya cuenta con más de 55.000 seguidores. Vive con dos gatos, Ikuro y Kuno, su incondicional perro Barón y tiene en tránsito a dos cachorritos de 40 días y a una torcaza.
Cabe destacar que “Cascote, un perro macanudo no es un refugio, de hecho no tienen un lugar físico. “Existe donde haya gente con ganas de ayudar”, resalta su creador. “Brindamos herramientas para que la gente sepa cómo actuar en función de si se encuentra un perro, un gato o una paloma”. Y el desafío que se planteó el equipo de trabajo era cómo salir del mundo virtual y transmitir esas herramientas a todo el país y sobre todo, a aquellos que no tienen acceso a una computadora. Así surgió “Un viaje de pelos”.
Con Barón vamos a estar recorriendo la Argentina desde Ushuaia a La Quiaca por la ruta 40 y de Ushuaia a Buenos Aires por la ruta número 3”, cuenta entusiasmado sobre el proyecto. Durante un año, Fede, siempre acompañado de Barón, va a dar charlas a proteccionistas independientes y diferentes organizaciones que trabajan por los animales para mejorar su comunicación, además de organizar talleres para chicos.
El vehículo elegido es la bicicleta, ya que el segundo objetivo del viaje es demostrar que ”se puede estar sano, fuerte y realizar cualquier tipo de actividad sin consumir animales”, afirma SordoPor este motivo, ambos tendrán una dieta basada en arroz, verduras y legumbres.

ElHOSPEDAJE es incierto. “Donde pinte”, asegura relajado y con una sonrisa. En principio, hay trayectos de un pueblo o ciudad a otra en los que ya saben que no hay nada, entonces dormirán “bajo las estrellas”, porque de noche no va a pedalear. En otros sitios, el diseñador sostiene que ya le escribieron para brindarles techo y comida.
Barón irá detrás de la bici en un tráiler que construirán a su medida y llevará pretal y cinturón de seguridad, para que viaje cómodo pero sin ningún tipo de riesgo.
Casi como si supieran que acaba de terminar la entrevista, los dos cachorritos en tránsito que tiene Fede empiezan a llorar. Ahora sí, a volver a lo que realmente importa: el amor por los animales.