martes, 3 de mayo de 2016

El hacker fue suspendido por la UADE y sus vecinos lo defienden


El caso del alumno acusado de cambiar notas
La universidad ratificó su denuncia y separó al alumno. Pero en el barrio dicen que es “un bocho” y que debería “ir a la NASA”.
“Es un crack”; “Un número uno”; “Tendría que trabajar en la NASA”. Los vecinos de San Cristobal parecen ajenos a la polémica que rodea a Christian Iván Cámara, el joven de 21 años que está acusado de hackear los servidores de la UADE para modificar notas. En la cuadra de Juan de Garay al 3200 dicen que el chico es “un bocho” y que en su cabeza tiene el poder de controlar cualquier computadora. “Es un extraterrestre”, lo describieron.
La UADE emitió ayer un comunicado en el que anunció que el joven quedó suspendido y ratificó que el operativo policial surgió por una denuncia que radicó la universidad. Todo comenzó cuando un profesor notó que un alumno figuraba en sus planillas como “aprobado” cuando no era así: “Pensó que se había tratado de un error y lo corrigió en la base de datos. Pero al mes se dio cuenta de que nuevamente esa persona figuraba como “aprobado”. Fue entonces que denunció el caso a las autoridades”, contaron fuentes policiales.
2-05-2016
Casa del supuesto hacker que cambiaba las notas en la UADE
Foto David Fernandez
Ayer la puerta de la casa de los Cámara estaba copada por las cámaras de televisión. El que primero habló fue Alberto, el padre del acusado. Desbordado y nervioso, defendió a su hijo: “Es ridículo pensar que cambió las notas. No sirve de nada, acá todos somos profesionales y mi hijo sabe que hay actas”. En su comunicado, la UADE detalló que las notas quedan registradas en papel, luego son cargadas al sistema informático y sometidas a una auditoría externa.
Los vecinos defienden a Christian. Es que a casi todos les arregló algún problema informático: les agregó más memoria, les limpió algún virus o simplemente se las reparó: “Todo a bajo precio, porque a él no le cuesta nada, es un fenómeno”, aseguran en un taller mécanico donde a cambio de un repuesto para el auto del padre, Christian les armó una computadora de cero que “es una nave”.
“Ese pibe no tiene maldad, a los amigos les consigue viajes en avión con descuentos que encuentra en la web y hasta les regala VIP para ir a recitales. ¿Sobre el cambio de notas en la facultad? Un día me dijo que por 800 pesos te cambiaba el resultado de cualquier examen, no se si será verdad, pero la capacidad para hacerlo la tiene. Su casa es un laboratorio de máquinas y computadoras”, cuenta un vecino que conoce lo desde que nació. Y agrega que es un chico retraído, “no te mira a los ojos cuando habla, siempre agacha la mirada al piso”.

Manuel Romero Victorica, abogado de la familia, dijo que vio al chico triste, que lo vio preocupado y asegura que es la segunda vez que “le hacen lo mismo”. Se refería a una causa iniciada en 2013, cuando fue investigado por una estafa informática, por la que lo acusaban de “retirar cibernéticamente 50.000 dólares por semana”. “Las pericias que se hicieron en las computadoras que se secuestraron no dieron ninguna de las imputaciones que se le hicieron y que, al contrario, el servidor que había sido hackeado era el suyo”, agregó. Según fuentes oficiales consultadas por Clarín, esa causa aún sigue en trámite.