lunes, 3 de octubre de 2016

Licencias psiquiátricas: Disponen junta médica para Darío Farías y Marisa Montero

 Los ex funcionarios del gobierno de Fabiana Ríos, Darío Farías y Marisa Montero, deberán enfrentar esta semana una junta médica, según trascendió de la investigación que lleva adelante el área de Fiscalización Sanitaria sobre las licencias psiquiátricas por largo tratamiento que presentaron, luego de dejar la función pública.



No son los únicos: el ex responsable de Medios Alberto Noal –que se desempeñaba como docente- y el militante del PSP Guillermo Gómez, fueron intimados a regresar de Buenos Aires, dado que se encontraban también con licencia por largo tratamiento y atendían su problema de salud mental en la Capital federal.

Los casos resultan emblemáticos porque el inicio de la patología mental coincide con el cese del mandato de Ríos, cuando cada uno debía reintegrarse a su puesto de trabajo.

Marisa Montero es planta del área Legal y Técnica de Río Grande y, luego de dejar el Ministerio de Desarrollo Social, presentó licencia por largo tratamiento de Salud Mental. Mañana martes está citada a junta médica.

Darío Farías, que es planta del IPAUSS, presentó en julio del año pasado una carpeta de largo tratamiento por Salud Mental, abandonando la Secretaría General y luego de pasar por distintas áreas del gobierno.

El ex responsable de Medios en la primera gestión de Ríos, Alberto Noal, continuó desempeñándose como docente en Río Grande pero con carpeta psiquiátrica. El tratamiento lo realizaba en Buenos Aires. Ya fue notificado mediante carta documento que deberá regresar esta semana, o no habrá más justificación de días sin trabajar.

Guillermo Gómez, militante del PSP, logró el ingreso a planta permanente gracias a Ríos y había pedido el pase a la Casa Tierra del Fuego en la ciudad de Buenos Aires. Cuando se cancelaron esos pases y debía volver por el cambio de gobierno, presentó la carpeta de licencia por salud mental y sigue en la capital del país pero también deberá regresar mientras se investiga el diagnóstico.

El secretario de Planificación y Gestión Política de Salud de la provincia, farmacéutico Pedro Guillermo Seguí, fue consultado sobre esta suerte de síndrome de “la vuelta al llano” que se desató en varios ex funcionarios y militantes del PSP, y no quiso hacer consideraciones de los nombres que van trascendiendo: “Nosotros tratamos a todos de la misma manera y a todos nos atañe la misma reglamentación. Desde medicina del trabajo controlamos la totalidad de las carpetas y podemos estar en desacuerdo con algún diagnóstico. Para eso existen mecanismos: si no estamos de acuerdo con el diagnóstico o la indicación, como autoridad de aplicación podemos citar al paciente a una junta médica y pedir incluso al profesional tratante una ampliación del diagnóstico o un informe detallado de la evolución de ese paciente, para evaluar si corresponde o no el tratamiento indicado”, dijo,

Continuar o no con la licencia “queda a criterio de los médicos laborales”, remarcó, teniendo en cuenta que algunos certificados fueron emitidos por médicos que están fuera de la provincia.

Las posibilidades son tres, luego de la evaluación: “O se determina continuar con la licencia, o se indica un tratamiento alternativo, o directamente se le pide al agente que se reintegre al trabajo”, dijo el funcionario.

Consultado respecto de la cantidad de casos de este tipo, dijo que “no son muchos pero hay licencias largas que impactan en el volumen total de ausentismo. No es lo mismo un certificado por 48 horas que el que lleva meses con una carpeta médica”, contrastó.

Ratificó que están “revisando la totalidad de las carpetas de largo tratamiento porque no había información al respecto más allá del registro de legajo y la cantidad de días certificados”.

Fuente:SUR 54.COM