El Gobierno decretó un día de duelo nacional por la muerte de Alan Maximiliano Dolz, un agente de 21 años que este jueves fue asesinado por narcotraficantes mientras realizaba tareas encubiertas para la Policía Federal. En consecuencia, hoy la bandera argentina permanecerá izada a media asta en todos los edificios públicos del país.
Dolz formaba parte de la División de Operaciones Federales de la Superintendencia de Drogas Peligrosas e investigaba la venta de estupefacientes en el marco de una causa que está a cargo del juez federal de San Martín Emiliano Canicoba.
Alrededor de las 10:30 de este jueves, el policía ingresó junto a dos compañeros a la Villa Loyola, ubicada en inmediaciones de las avenidas General Paz y Constituyentes, y fue recibido a balazos.
El joven recibió un disparo en el pecho y murió pasado el mediodía en el Hospital Belgrano, del partido de San Martín. Por la tarde efectivos de la Policía Federal y de la Bonaerense buscaban intensamente al atacante, que fue identificado como Adrián Blas Gómez Galarza.
En los considerandos del Decreto 296/2017, publicado este viernes en el Boletín Oficial con la firma de la vicepresidente Gabriela Michetti, el jefe de Gabinete Marcos Peña y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, la administración nacional argumentó que es un "deber honrar su memoria con motivo de su lamentable fallecimiento en cumplimiento del deber combatiendo el narcotráfico".
"Este Gobierno entiende como una cuestión de Estado irrenunciable y excluyente llevar adelante con el máximo rigor la lucha contra el narcotráfico, por tratarse de un delito que constituye un auténtico flagelo para la sociedad, que no sólo afecta a la salud y la seguridad ciudadana, sino que importa una auténtica violación a la soberanía nacional por tratarse de un crimen cuya naturaleza es claramente transnacional", fundamentaron.