(Gentileza Nuevo Día de Santa Cruz)
(Gentileza Nuevo Día de Santa Cruz)
Tres días después de que se produjeran incidentes en la Casa de Gobierno de la provincia de Santa Cruz, Cristina Kirchner dejó la ciudad de Río Gallegos para instalarse en la residencia que posee en El Calafate. Poco antes de la medianoche, varias decenas de personas se instalaron en el acceso de la propiedad para encabezar un "cacerolazo" contra la ex presidente.
La protesta, que se extendió durante casi una hora, fue protagonizada por un grupo autoconvocado conformado en su mayoría por docentes que mantienen su reclamo por el pago de haberes correspondiente al mes de marzo. El número de manifestantes no superaba los 50.
El último viernes, la ex jefa de Estado estuvo en la gobernación de Río Gallegos junto a la mandataria Alicia Kirchner mientras un grupo de manifestantes atacaba el edificio. "Éramos cinco mujeres solas: Alicia, yo que estaba comiendo con ella, las tres mujeres que trabajan acá y mi nieta de 18 meses. Ni siquiera había policías en la puerta. No había nada, porque nunca nadie espera que la violencia se apodere como se apoderó anoche de grupos muy organizados", expresó la ex presidente en un video que difundió a través de sus redes sociales.
Esa protesta se inició pasadas las 21, cuando entre los sectores en conflicto circuló que la ex primera mandataria había ingresado a la vivienda. Alrededor de las 23 comenzaron los momentos de mayor tensión, cuando se hicieron presentes efectivos de Infantería y Bomberos y los manifestantes advirtieron las presencias del Ministro de Gobierno, Fernando Basanta y del Subsecretario del área, Lisandro de la Torre, adentro de la Jefatura de Policía, ubicada frente a la residencia oficial.
La provincia de Santa Cruz vive un momento financiero complicado. La mayoría de sus ciudadanos depende del empleo público y el gobierno no encuentra recursos para cumplir todos los meses con el pago de los salarios. Mientras continúan las protestas y movilizaciones, Alicia Kirchner buscará endeudarse para paliar la crisis que se vive en la provincia. La cuñada de Cristina Kirchner comenzó un trámite para obtener un préstamo por $900 millones en el Banco Nación en paralelo a la colocación de un bono por más de USD 200 millones que la provincia está gestionando.