"Tendremos que remar el doble": Melella pateó el tablero de los acuerdos legislativos


 | El intendente Gustavo Melella trazó una línea entre su forma de hacer política y los acuerdos legislativos que priorizaron otros intereses, en el marco del debate por la ley 648.




 No dio nombres, pero hizo evidente su malestar hacia los propios representantes radicales, con los que puso distancia, luego de una reunión de gabinete realizada ayer, en la que se reafirmaron los objetivos de la gestión.

Melella habló por Radio Provincia del “sabor amargo” luego del fallo por la 648, y consideró que este nuevo marco “nos ayuda a reorganizarnos políticamente, ver cómo construimos espacios más fuertes y más amplios. Esto nos ayuda a renovarnos, a pegar un golpe de timón. Tenemos que hacernos más fuertes y buscar estrategias distintas desde la gestión”, dijo.
El intendente enfocó ese “sabor amargo” no sólo en la justicia que emitió el fallo, sino también en la Legislatura. “Yo me quedé con el sabor amargo por todo el proceso. El primer gran sinsabor fue el fallo de la justicia, el penal un minuto antes del partido. Tenía mucha confianza en la justicia y las instituciones de Tierra del Fuego no nos merecíamos ese tipo de definiciones y acuerdos”, manifestó.
Y agregó que “después cómo se definió la Legislatura también fue un sinsabor. Yo entiendo que somos instituciones distintas y que por ahí en la Legislatura se trabajan cosas con criterios distintos de los Ejecutivos. Creo que hay que trabajar más en conjunto”, postuló, aunque en el cuadro de situación actual las probabilidades no son muchas.
Consideró que en el futuro “se demostrará cuál es la relación con los municipios también” y que “dentro del partido es un tema que hay que discutir, y rediscutir estrategias”, teniendo en cuenta que el legislador Pablo Blanco es además presidente de la UCR fueguina.
Concedió que “los legisladores son autónomos, ellos tienen el poder de decidir lo que creen mejor para la provincia por más que a mí no me guste. Pero repito que como gestión también buscamos espacios mucho más amplios a nivel político también”, remarcó sobre esta nueva etapa y la distancia de los parlamentarios.
Consultado acerca de si habló con los legisladores de estos temas, dijo que “no, no tengo un enojo en lo personal, por ahí el equivocado fui yo y el que entendí mal siempre. Yo reconozco mis limitaciones y que hay ciertas formas de hacer política que no comparto, que no voy a entender nunca y tampoco las voy a aceptar”, sentenció.
“Por ahí el enojo es con uno mismo, porque (con su forma de hacer política) a veces hay que remar el doble. Tendremos que remar el doble”, asumió como desafío.
Indicó que “uno sabe que como cuerpo legislativo los acuerdos existen y por ahí son más fuertes que una ley puntual o una cuestión puntual. Todavía no lo entiendo y ayer hacíamos una autocrítica como gestión, porque por ahí siempre mantuvimos el diálogo pero no pudimos encontrar el camino. Hay gente que hace su propia jugada política, yo la entiendo, la respeto y me parece bien. Que hagan su propia jugada política, pero que sigan haciéndola solos, sin nosotros”, disparó con una contundencia que puede marcar un antes y un después en la relación con los propios radicales de la Cámara.
“Yo confié en el Superior Tribunal, confié en que iba a buscar las herramientas necesarias para llegar a un acuerdo, y confié que no lo iba a hacer de la manera que lo hizo. Me equivoqué. Por ahí hay acuerdos mucho más grandes, y uno es inocente y no los comprende. Eso no lo comparto y no lo voy a hacer nunca. Esa es una reflexión hacia adentro. No sabemos cómo son las cuestiones y nos mantenemos con nuestro espacio. Tenemos nuestros principios y nuestros criterios. Y de ahí no nos movemos”, aseveró Melella, con la observación de que “llega el momento de definiciones, porque hay formas de hacer política y de gestionar; y uno puede estar de acuerdo, o no”, como sería su caso.
Finalmente marcó la necesidad de mantener a su equipo de trabajo “en la misma sintonía”, aun con el costo que implique no suscribir determinados acuerdos.

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